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Planificación

La cuesta de enero no existe: es diciembre mal planificado

Los gastos que llegan una vez al año no son imprevistos, tienen fecha en el calendario. Y prorrateados suelen ser varios cientos de euros al mes.

·2 min de lectura

Cada enero se repite el mismo titular, como si fuera meteorología. Pero enero no tiene nada de particular: lo que pasa es que en diciembre se gastó dinero que no estaba presupuestado, y la cuenta llega con un mes de retraso.

Los gastos anuales no son imprevistos

Un imprevisto es que se rompa la lavadora. El IBI no es un imprevisto: llega el mismo mes todos los años. Tampoco lo son el seguro del coche, la ITV, la matrícula del colegio, los libros, las vacaciones ni la Navidad.

Todos ellos tienen dos cosas en común: fecha conocida e importe aproximado conocido. Es decir, son perfectamente presupuestables. Y aun así casi nadie los presupuesta, porque el presupuesto se hace con los gastos de un mes normal.

Cuánto suman

En una familia con un coche, un piso y dos hijos, la lista completa suele pasar de los 4.000 € al año. Prorrateados son más de 300 € al mes que tendrían que estar apartados y no lo están.

Puedes montar tu lista en la guía del presupuesto familiar: trae los conceptos habituales con importes editables y te dice cuánto hay que apartar cada mes.

La solución es aburrida y funciona

  • Haz la lista completa de gastos anuales, con mes e importe estimado. Tirar del calendario del año pasado ayuda a no dejarse ninguno.
  • Divide el total entre doce.
  • Aparta esa cantidad el día que entra la nómina, no a final de mes.
  • Trátala como un gasto más, no como ahorro. Ese dinero ya tiene dueño.

Ese dinero apartado no es ahorro aunque esté en la cuenta: es gasto que todavía no ha llegado. Confundir las dos cosas es lo que hace que en noviembre parezca que vas bien y en enero resulte que no.

Y con la Navidad, en concreto

Es el gasto anual que más se descontrola porque no tiene factura: son muchas compras pequeñas repartidas en seis semanas. Ponerle un número antes de empezar —y decidir de dónde sale— es lo único que evita que se decida solo, a base de tarjeta.

Este artículo es información general, no asesoramiento financiero ni una recomendación sobre ninguna entidad o producto concretos.