Amortizar anticipadamente es entregar dinero para reducir la deuda antes de tiempo. La pregunta de si compensa tiene respuesta numérica, y casi siempre se contesta con sensaciones.
Amortizar rinde exactamente tu tipo de interés
Cuando amortizas, el rendimiento que obtienes es el interés que dejas de pagar. Si tu hipoteca está al 3 %, amortizar te renta un 3 % seguro, sin comisiones y sin tributar. Ninguna otra inversión te da eso.
De ahí sale la regla: compara el tipo de tu hipoteca con lo que puedes obtener con ese mismo dinero asumiendo un riesgo que estés dispuesto a aceptar. Si tu hipoteca está al 1 % y hay alternativas seguras al 2,5 %, amortizar es renunciar a la diferencia. Si está al 4 %, es difícil batirlo sin arriesgar.
El año en el que estás cambia mucho las cosas
Las hipotecas españolas usan el sistema francés: la cuota es siempre la misma, pero al principio casi todo son intereses porque la deuda es grande. En una hipoteca a 25 años, el primer año se puede ir en intereses algo más de la mitad de lo que pagas.
Por eso mil euros aportados en el año tres valen mucho más que los mismos mil euros en el año veinte. Puedes verlo con tus números en la calculadora de hipoteca: el gráfico de reparto anual lo enseña de un vistazo.
Reducir plazo o reducir cuota
Al amortizar tienes que elegir, y no da igual. Reduciendo plazo mantienes la cuota y terminas antes: ahorras bastantes más intereses. Reduciendo cuota pagas menos cada mes durante el mismo tiempo: ahorras menos, pero ganas margen mensual.
La primera es mejor en euros. La segunda es mejor si tu presupuesto va justo o si prefieres tener aire por si vienen mal dadas.
Cuándo no amortizar
- Si tienes deuda más cara. Tarjetas y revolving van antes que la hipoteca, siempre.
- Si te deja sin colchón de emergencia. Amortizar no se deshace: ese dinero ya no está, y volver a pedirlo sale mucho más caro.
- Si tu tipo es muy bajo y hay alternativas seguras que rinden más.
- Si compraste tu vivienda habitual antes del 1 de enero de 2013 y mantienes la deducción estatal, porque ahí la cuenta cambia y hay que rehacerla con tu caso.
Mira la comisión por amortización anticipada de tu contrato antes de mover nada. La Ley 5/2019 fija topes —2 % los diez primeros años en fijo, 0,25 % o 0,15 % en variable según lo pactado— y solo puede cobrarse hasta la pérdida real del banco, pero se descuenta directamente de tu ahorro.